Dieter Rams es uno de los mejores diseñadores industriales y de producto. Arquitecto, alemán de nacimiento, trabajó gran parte de su vida (desde 1955 hasta 1995) para la empresa de electrodomésticos Braun.

Muchos consideran que Braun fue el Apple de esa época, no por nada es reconocido por Jonathan Ive (jefe de Diseño en Apple) como uno de sus más grandes influencias. El mismo Ives, en su libro “Dieter Rams: As Little Design as Possible”, escribió: “Su diseño de reproductores de música, cámaras y utensilios de cocina es tan bueno que, de alguna manera, trasciende las capacidades técnicas de estos”.

Su trayectoria está marcada por la ejecución, en cada uno de sus trabajos, de estos diez principios que, aun tratándose de un diseñador industrial o de producto, son aplicables al diseño gráfico:

01. Es innovador – Rams establece claramente que es improbable el agotar que las posibilidades de innovación en el diseño debido a que el desarrollo tecnológico continuamente ofrece nuevas oportunidades para el innovar cada diseño. Otra característica del diseño innovador es que continuamente se desarrolla a la par con nuevas tecnologías por lo tanto carece de limitantes inherentes.

02. Provee de utilidad a cada producto – El objetivo primordial de un producto es su utilidad. Su diseño es primordialmente práctico y de manera secundaria tiene que satisfacer ciertos criterios de carácter psicológico y estético. Un buen diseño le da prioridad a la utilidad de un producto tomando en cuenta de manera estrictamente secundaria sus aspectos psicológicos y estéticos pero evita todas aquellas características que podrían disminuir la utilidad del producto.

03. Es estético – El diseño bien ejecutado no carece de belleza. La calidad estética de un producto forma parte integral de su utilidad ya que los productos utilizados cotidianamente tienden a tener un efecto indirecto en las personas y su bienestar.

04. Hace un producto comprensible – Un buen diseño simplifica la estructura del producto y lo predispone a expresar claramente su función mediante la intuición del usuario. Idealmente su propósito será intuitivo para todo usuario.

05. Es discreto -Todo producto y su diseño debe de ser simultáneamente neutro y sobrio. Su sobriedad y neutralidad tienen como objetivo el proveer un espacio de expresión para el usuario. Todo producto bien diseñado cumple un propósito semejante a aquel de toda herramienta y por lo tanto un buen diseño no confunde la identidad de sus productos con objetos de decoración ni con obras de arte. Un producto correctamente ejecutado es una herramienta estéticamente atractiva que carece de una identidad ilógicamente indefinida.

06. Es honesto – Un diseño honesto nunca intenta falsificar el auténtico valor e innovación del producto dado. Asimismo, un diseño verdaderamente honesto nunca trata de manipular al consumidor mediante promesas de una utilidad apócrifa, inexistente o más allá de la realidad física del producto.

07. Tiene un valor anacrónicamente duradero – Toda moda es inherentemente pasajera y subjetiva. La correcta ejecución del buen diseño da como resultado productos inherentemente objetivos y anacrónicamente útiles. Estas cualidades se ven reflejadas cuando los usuarios tienen la tendencia de atesorar y favorecer aquellos productos bien diseñados incluso en aquellas sociedades cuyas tendencias de consumo claramente favorecen productos desechables.

08. Concibe exhaustivamente hasta el último detalle – Dieter Rams establece esta regla de manera absoluta: Un buen diseño nunca deja nada al azar dado que el cuidado y la exhaustiva precisión de cada detalle expresa el respeto de los diseñadores para con sus consumidores. Cada error es una falta de respeto.

09. Respeta el medio ambiente – Un buen diseño debe de contribuir significativamente a la preservación del medio ambiente mediante la conservación de los recursos y la minimización de la contaminación física y visual durante el ciclo de vida del producto.

10. Es diseño en su absoluta mínima expresión – Dieter Rams subraya la distinción entre el coloquialmente regurgitado paradigma en diseño:”Menos es más” y en su lugar recomienda su propio paradigma: “Menos, pero con mejor ejecución”, destacando el hecho de que este enfoque fomenta los aspectos fundamentales de cada producto y por lo tanto evita lastrarlos torpemente con todo aquello que no es esencial. El resultado ideal son productos de mayor pureza y simplicidad.